El consorcio encargado de la liquidación de activos de Celsius Network ha iniciado oficialmente un proceso judicial contra la plataforma de intercambio BitMEX ante el tribunal de quiebras de Nueva York. El núcleo del litigio es la reclamación de 6 360 bitcoins, una cifra valorada actualmente en casi 495 millones de dólares. Esta demanda se centra en las liquidaciones masivas ocurridas durante el «jueves negro» de marzo de 2020, un periodo marcado por una volatilidad extrema en el que el precio de Bitcoin sufrió una caída abrupta en cuestión de veinticuatro horas.

La base de esta demanda se sustenta en acusaciones de fraude, manipulación de mercado y liquidaciones abusivas. En aquel entonces, BitMEX se enfrentó a interrupciones técnicas importantes, atribuidas oficialmente a ataques de denegación de servicio, que provocaron la paralización de su motor de liquidación justo cuando el precio de Bitcoin se desplomaba por debajo de la barrera de los 4 000 dólares. Aunque la plataforma siempre ha sostenido que dichas medidas eran necesarias para evitar un colapso total del libro de órdenes, la administración de Celsius defiende una versión radicalmente distinta, señalando prácticas desleales que perjudicaron directamente sus activos.

Un aspecto llamativo de este caso reside en la incoherencia estratégica mostrada por Celsius. Mientras la compañía promovía entre sus clientes una gestión supuestamente «delta-neutra», destinada a protegerlos de las fluctuaciones direccionales del mercado, las posiciones mantenidas en BitMEX demostraban una exposición total a la baja. Este contraste subraya las contradicciones de la era de Alex Mashinsky, cuya gestión condujo a la debacle financiera que conocemos hoy. Al expresar el perjuicio directamente en unidades de Bitcoin en lugar de en el valor fiduciario de 2020, los demandantes exigen una compensación proporcional a la valoración actual de la criptomoneda, multiplicando así mecánicamente el monto reclamado.

Esta batalla legal se produce en un contexto especialmente delicado para BitMEX, que recientemente anunció el cese de sus actividades de trading, lo que podría complicar la recuperación efectiva de los fondos para los acreedores. Desde su salida del régimen de quiebra, la estructura de Celsius se ha transformado en una verdadera máquina de litigios, multiplicando las demandas contra antiguos socios para reflotar sus arcas. Tras los complejos acuerdos alcanzados con otros actores del sector, este nuevo pulso contra BitMEX marca un paso adicional en una búsqueda de fondos que difícilmente encuentra una salida sencilla frente a contrapartes cuya solvencia y estructura futura siguen siendo inciertas.