La empresa estadounidense Block alcanza un hito estratégico clave en la gestión de sus activos digitales al solicitar una licencia ante la Office of the Comptroller of the Currency (OCC). Con la presentación de esta solicitud de estatuto bancario federal para fundar Builders Bank and Trust, la firma dirigida por Jack Dorsey aspira a autogestionar la custodia de sus reservas de Bitcoin y sus stablecoins. Este paso busca liberar a la organización de su dependencia de proveedores externos, sustituyendo la compleja red de autorizaciones estatales locales por un marco regulatorio nacional unificado.
Lejos del modelo bancario tradicional, la institución proyectada no ofrecerá cuentas de depósito convencionales, hipotecas ni préstamos a particulares. Se tratará de un banco fiduciario no asegurado cuya función exclusiva será el resguardo seguro de activos digitales en nombre del grupo y de su clientela. Se prevé que la dirección general y la presidencia de la entidad recaigan en Lee Woolley, ejecutivo de Block y veterano del sector financiero tradicional con trayectoria en BNY Mellon, capitalizando así la experiencia ya adquirida a través de la filial Square Financial Services.
Esta iniciativa se inscribe en una ola sin precedentes de creación de infraestructuras bancarias dedicadas a las finanzas digitales en Estados Unidos. Desde principios de 2025, el regulador estadounidense ha registrado 40 solicitudes de estatuto federal, de las cuales 23 provienen de actores del sector de los criptoactivos; un volumen que se ha multiplicado por ocho en solo cuatro años. Con 21 autorizaciones ya concedidas a gigantes del sector como Coinbase, Ripple, Paxos o, más recientemente, Revolut, la obtención de un estatus federal se ha convertido en un estándar competitivo estratégico para las empresas de gran envergadura.
No obstante, este movimiento de fondo suscita reacciones contrastadas. Aunque los mercados financieros se han mantenido cautos ante esta solicitud preliminar, la estrategia refleja la aplicación a gran escala del principio de soberanía financiera, defendido fervientemente por los partidarios de Bitcoin. Paralelamente, voces políticas en el Congreso estadounidense, como la senadora Elizabeth Warren, denuncian el uso de estas licencias especializadas como un mecanismo para que la industria cripto eluda las restricciones prudenciales impuestas a los bancos comerciales. El desenlace de la solicitud de Block será un indicador clave de la evolución de la supervisión federal en Washington.