Tras un periodo de desinversión estival, MicroStrategy retoma la acumulación masiva de Bitcoin. Entre el 24 y el 30 de agosto, la empresa dirigida por Michael Saylor adquirió 4.603 unidades adicionales por un importe total de 369,7 millones de dólares. Este regreso al mercado, materializado con un precio medio de compra unitario de 80.318 dólares, marca una ruptura clara con la estrategia de desinversión observada durante el verano, periodo en el que la sociedad se había deshecho de casi 7.000 tokens.
Esta operación de gran envergadura ha sido financiada mediante una agresiva estrategia de dilución de accionistas. Al emitir más de 4,5 millones de acciones ordinarias MSTR, el grupo recaudó aproximadamente 602,8 millones de dólares. Estos fondos no se destinan únicamente a reforzar las reservas de criptomonedas; también permiten recomprar acciones preferentes por debajo de su valor nominal y aumentar la liquidez en dólares. Con esta nueva aportación, el tesoro total de la empresa asciende ahora a 845.050 BTC, consolidando su posición de líder mundial entre los tenedores institucionales del activo.
Desde el punto de vista contable, esta secuencia de compras plantea interrogantes sobre la eficiencia operativa de la firma. Al recomprar a 80.318 dólares activos previamente vendidos a un precio inferior, MicroStrategy ha materializado un diferencial de coste estimado en 74 millones de dólares en esta operación de «vender bajo para comprar alto». El precio de coste medio de la cartera global se eleva así mecánicamente, situándose en 75.412 dólares por unidad. A pesar de este sobrecoste, la empresa declara un apalancamiento neto nulo, respaldado por unas reservas de efectivo que totalizan 6,71 mil millones de dólares.
Los desafíos para los inversores siguen siendo especialmente altos ante la proximidad de hitos macroeconómicos de calado, concretamente la decisión de la Reserva Federal prevista para mediados de septiembre. Mientras las expectativas de una subida de tipos se perfilan, el margen de maniobra de MicroStrategy se reduce: la plusvalía latente de su inmensa cartera ya solo representa aproximadamente un 3,4 % a la cotización actual. La sostenibilidad de esta estrategia, que se basa íntegramente en la dilución de los accionistas para financiar una acumulación ininterrumpida, será analizada de cerca en las próximas semanas por los grandes gestores de activos institucionales.