Tras un verano marcado por cierta contención, la institucionalización de Bitcoin da un nuevo paso este septiembre de 2026. Aprovechando un fuerte rebote del mercado que impulsa la cotización del rey de las criptomonedas por encima de los 85 000 dólares, las empresas pioneras en la gestión de tesorería en activos digitales reactivan masivamente sus palancas de compra. La empresa Strategy y la firma Strive acaban de formalizar simultáneamente nuevas adquisiciones de gran envergadura, inyectando cerca de 183 millones de dólares en el mercado en el lapso de una semana. Esta doble ofensiva marca un regreso con fuerza de la convicción alcista entre los actores que cotizan en bolsa.
Actor hegemónico de esta estrategia de acumulación, Strategy continúa su expansión metódica a pesar de una ligera contracción sufrida durante el periodo estival. Con la integración reciente de 950 bitcoins adicionales financiados por 75,7 millones de dólares, la sociedad dirigida por Michael Saylor supera de nuevo la barrera simbólica de los 846 000 BTC en reserva, valorados en más de 72 000 millones de dólares. Al poseer ya más del 4 % de la oferta total de Bitcoin, la firma consolida su posición dominante a nivel mundial mientras sanea su estructura financiera mediante la recompra simultánea de 174 millones de dólares en acciones preferentes STRC.
Por su parte, la dinámica observada en Strive ilustra el surgimiento de ingenierías financieras cada vez más sofisticadas. La empresa dirigida por Matt Cole ha superado el ritmo de compra del gigante estadounidense al adquirir 1 355 BTC por 107,7 millones de dólares, elevando su inventario total a 26 355 BTC. Para alimentar este crecimiento relámpago, la firma se apoya principalmente en la emisión de acciones preferentes perpetuas SATA, vinculadas al ejercicio reciente de opciones de suscripción. Esta mecánica de emisión de deuda de alto rendimiento le permite hoy ostentar una valoración bursátil superior a los 2 700 millones de dólares, superando a competidores que, no obstante, cuentan con mejores activos subyacentes.
Este nuevo impulso se enmarca en un sector en plena maduración, que agrupa ya a cerca de 200 empresas cotizadas que poseen en conjunto 1,27 millones de bitcoins, es decir, alrededor de 108 000 millones de dólares. Este marcado retorno a las compras se produce, sin embargo, en un contexto regulatorio estadounidense matizado, marcado por el bloqueo de la CLARITY Act en el Senado. No obstante, este freno legislativo afecta principalmente al ecosistema cripto secundario, mientras que Bitcoin se beneficia de un marco ya definido por los reguladores. Para los inversores, esta sincronización de las recompras a gran escala constituye una señal clara: las tesorerías corporativas consideran los niveles actuales como una zona estratégica de acumulación a largo plazo.