La empresa francesa Capital B confirma su ascenso como pionera europea en Bitcoin Treasuries. Cotizada en Euronext Growth Paris, la compañía acaba de reforzar sus reservas estratégicas con la adquisición de 376 unidades de Bitcoin adicionales por un valor de 25,3 millones de euros. Esta operación eleva el stock total de la firma a 3 521 BTC, lo que representa una inversión acumulada de 309,4 millones de euros. Al adquirir estos activos a un precio unitario medio favorable de 67 182 euros, la sociedad prosigue con una estrategia de acumulación agresiva, siguiendo el modelo estadounidense de convertir a Bitcoin en el pilar de su tesorería corporativa.
Para financiar este despliegue masivo, el grupo orquestó dos rondas de financiación distintas durante el periodo estival. Un contrato «ATM» permitió recaudar 1,44 millones de euros, complementado por una colocación privada de gran envergadura de 28,7 millones de euros entre inversores institucionales. Estas operaciones han permitido consolidar el apoyo de actores clave del ecosistema, como Adam Back, figura emblemática del sector y director de Blockstream, así como de la gestora de activos TOBAM. Blockstream Capital Partners se posiciona ahora como un accionista mayoritario, con una participación que podría alcanzar más del 30 % sobre una base totalmente diluida.
Para dirigir su estrategia, Capital B se apoya en indicadores financieros originales, entre los que destaca el «BTC Yield». Esta herramienta mide con precisión la evolución de la cantidad de bitcoins en propiedad por acción. Desde principios de 2026, este indicador muestra un avance del 2,17 %, lo que ilustra la voluntad de la dirección de incrementar estructuralmente la cuota de Bitcoin por acción. No obstante, la dirección recuerda que estos datos, aunque útiles para seguir la dinámica de acumulación, no constituyen medidas de rentabilidad clásica y no prejuzgan los resultados operativos de la estructura.
El ascenso de Capital B, iniciado tras su cambio de identidad en julio de 2025, plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de su modelo de negocio. Si bien la sociedad ha logrado construir una reserva significativa en tiempo récord, la estrategia se basa intrínsecamente en la dilución accionarial vinculada a las emisiones sucesivas de títulos. El éxito de esta ambición europea depende ahora de la capacidad de Bitcoin para mantener una trayectoria alcista a largo plazo, garantizando al mismo tiempo una gestión rigurosa de los activos frente a las fluctuaciones inherentes al mercado de las criptomonedas.