La empresa Capital B, actor clave en la gestión de tesorería en activos digitales que cotiza en París, orquesta una importante reestructuración bursátil. A partir del 8 de septiembre, la compañía llevará a cabo un agrupamiento de acciones con un ratio de diez a una. En términos concretos, esta operación técnica divide por diez el número de títulos en circulación, multiplicando mecánicamente su valor nominal por diez. Aunque la capitalización bursátil global de la firma permanece inalterada, esta maniobra busca eliminar la etiqueta de «penny stock», a menudo asociada a acciones con cotizaciones muy bajas, para superar barreras psicológicas y regulatorias que frenan la entrada de grandes inversores institucionales en el valor.
Esta reorganización estratégica se produce en un clima de gran efervescencia, marcado por la entrada en el capital de una de las figuras más emblemáticas del ecosistema: Adam Back. El cofundador de Blockstream ha inyectado recientemente 7,6 millones de euros en la empresa. Esta captación de fondos va acompañada de un mecanismo de warrants (BSA) que podría permitir a Capital B movilizar, a largo plazo, hasta 49,4 millones de euros adicionales. Para el inversor, esta operación refuerza una influencia ya sustancial, elevando su participación actual al 17,77 %, con una proyección de ascenso potencial hasta el 27,8 % en caso de ejercer todos los warrants.
El objetivo principal de esta inyección de liquidez es el refuerzo agresivo de la tesorería en bitcoins de la sociedad. Con cerca de 3 145 unidades ya en cartera, Capital B se posiciona como el segundo mayor poseedor institucional en Europa, justo por detrás de la alemana Bitcoin Group SE. Gracias a los fondos aportados por Adam Back, la empresa prevé adquirir 376 bitcoins adicionales, elevando su stock total a 3 521 unidades. Esta estrategia de acumulación se enmarca en una ambiciosa visión a largo plazo: alcanzar los 15 000 BTC para finales de 2027, con el objetivo final de llegar a representar el 1 % de la oferta total de la red Bitcoin.
Al combinar esta reestructuración de títulos con la mayor implicación de un pionero de la industria, Capital B busca transformar su perfil financiero para atraer más capital institucional. Estas maniobras técnicas, aunque complejas en apariencia, demuestran la clara voluntad de la dirección de profesionalizar la estructura y disponer de los medios necesarios para ejecutar su programa de acumulación a gran escala, inspirándose abiertamente en los modelos norteamericanos especializados en la tenencia de reservas en activos digitales.