El sector de las finanzas descentralizadas (DeFi) podría estar a punto de alcanzar un hito histórico con la posible llegada de la plataforma Hyperliquid al mercado estadounidense. Aunque este protocolo ya gestiona más de 4 000 millones de dólares en transacciones diarias, sigue siendo inaccesible para los inversores de Estados Unidos debido al estricto marco regulatorio. Para sortear este obstáculo, Hyperliquid estaría en conversaciones avanzadas con Payward, la empresa matriz del exchange Kraken. El objetivo es utilizar la infraestructura de Bitnomial, una filial ya registrada ante las autoridades competentes, para ofrecer productos financieros sofisticados en un entorno totalmente supervisado.
En el centro de esta estrategia se encuentra el segmento de los contratos perpetuos, instrumentos derivados muy cotizados que permiten especular sobre la variación de los precios de los activos digitales sin fecha de vencimiento. Hasta ahora, estos productos eran dominio exclusivo de plataformas offshore ante la falta de una regulación adecuada al otro lado del Atlántico. Al apoyarse en las licencias de negociación y compensación de Bitnomial, adquirida por unos 550 millones de dólares, Payward espera ofrecer una pasarela segura. Este esquema permitiría proporcionar los mecanismos de vigilancia y cumplimiento indispensables para tranquilizar a los reguladores, aprovechando al mismo tiempo la liquidez y la tecnología de un actor descentralizado de gran envergadura.
Sin embargo, la integración de un protocolo descentralizado en el sistema financiero tradicional no está exenta de dificultades. Aunque el proyecto ha sido presentado ante la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), aún no se ha dado luz verde definitiva. Los desafíos legales siguen siendo numerosos, implicando potencialmente a la SEC en cuestiones complejas relacionadas con la custodia de activos y el procesamiento de órdenes de mercado. Los expertos del sector estiman que el proceso de validación podría prolongarse durante un periodo de 10 a 12 meses. Esta espera subraya la cautela de las autoridades frente a estructuras donde la ausencia de un operador central identificado complica la aplicación de las normas clásicas de responsabilidad.
A pesar de estas incertidumbres, el contexto político actual en Estados Unidos parece favorecer esta ambición. La administración en el poder ha manifestado su voluntad de repatriar el mercado de derivados cripto al territorio nacional, tal como demuestran las recientes autorizaciones concedidas a actores como Coinbase. Esta dinámica es percibida positivamente por los mercados, y el token nativo de Hyperliquid, el HYPE, muestra una progresión espectacular de más del 85 % en un año, oscilando recientemente cerca de los 84 dólares. El éxito de esta asociación podría redefinir los estándares de la industria al sentar un precedente para otros actores de la DeFi que deseen acceder legalmente al capital estadounidense.