El panorama financiero europeo alcanza un nuevo hito con la reciente introducción de tres productos cotizados en bolsa (ETP) dedicados a los activos digitales. Esta dinámica, impulsada por los emisores 21shares y Bitwise, marca una diversificación notable de los instrumentos financieros disponibles, que ahora van mucho más allá de los líderes del mercado como Bitcoin o Ethereum para enfocarse en protocolos de nicho, soluciones de privacidad e infraestructuras de finanzas descentralizadas.
La gestora 21shares inauguró, el 22 de septiembre, dos nuevos vehículos financieros en las plazas de Euronext París y Ámsterdam. El primero está respaldado por Zcash (ZEC), una criptomoneda centrada en la privacidad de las transacciones, mientras que el segundo permite obtener exposición al protocolo de restaking líquido ether.fi (ETHFI). Estos instrumentos, con unas comisiones de gestión anuales del 2,50 %, ilustran el creciente interés de los inversores por los servicios financieros descentralizados, dado que el protocolo ether.fi cuenta con un valor total bloqueado cercano a los 5 600 millones de dólares.
Por su parte, Bitwise ha elegido la plataforma alemana Xetra para lanzar el primer ETP mundial expuesto al token LIT de la plataforma Lighter. Este producto, denominado BLIT y con unas comisiones del 0,85 %, ofrece una ventana a este exchange descentralizado de contratos perpetuos construido sobre Ethereum. Aunque el staking del token aún no está activado a la espera de un volumen suficiente, esta iniciativa subraya la creciente integración de las infraestructuras DeFi en el ámbito de los mercados financieros tradicionales, con activos totalmente cubiertos por reservas en almacenamiento en frío.
Estos lanzamientos ponen de relieve una tendencia estructural: la institucionalización de los tokens especializados. Sin embargo, la accesibilidad sigue siendo una cuestión clave. Debido a la elevada complejidad de estos productos, los reguladores, especialmente la Autorité des marchés financiers (AMF) en Francia, mantienen restricciones estrictas que impiden su comercialización directa entre inversores no profesionales. Esta dicotomía entre la innovación financiera y la protección de los particulares sigue siendo uno de los mayores desafíos para la adopción masiva de los ETP cripto en el continente europeo.