La fintech británica Revolut acaba de dar un paso decisivo en su expansión internacional al obtener una aprobación condicional por parte de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) en Estados Unidos. Esta luz verde regulatoria marca el inicio de un proceso riguroso para obtener una licencia bancaria federal completa, indispensable para operar de manera autónoma en el mercado estadounidense. Aunque esta autorización representa una victoria estratégica, el grupo aún debe obtener las validaciones cruciales de la Reserva Federal (Fed) y de la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC) para garantizar los depósitos de sus futuros clientes.

Actualmente, el neobanco ofrece sus servicios al otro lado del Atlántico a través de un socio local, Lead Bank. La obtención de esta licencia propia supondría un cambio de paradigma fundamental: permitiría a la empresa ofrecer directamente servicios financieros, incluyendo una protección de depósitos de hasta 250 000 dólares. El despliegue comercial, liderado por la dirección de Revolut US, está previsto para el primer semestre de 2027, con una gama completa de productos bancarios tradicionales como cuentas corrientes, ahorros y crédito.

Más allá de la banca minorista, la dimensión digital ocupa un lugar central en esta estrategia de conquista. El grupo planea integrar una oferta sólida vinculada a los activos digitales, que incluye el acceso a criptomonedas y stablecoins. Esta ambición se enmarca en una dinámica global, ejemplificada por el reciente lanzamiento de una stablecoin respaldada por el euro. Esta orientación tecnológica refleja el deseo de unificar los servicios financieros tradicionales con las oportunidades de la blockchain, en un entorno regulatorio estadounidense que parece volverse más propicio para estas iniciativas que anteriormente.

El reto para Revolut es mayúsculo: alcanzar su objetivo de 100 millones de clientes para 2027. Con casi 80 millones de usuarios actuales, la firma apuesta por el mercado norteamericano para sostener su crecimiento. Esta ofensiva va acompañada de una expansión geográfica sostenida en América Latina y de una consolidación en Europa, donde la fintech ha reforzado recientemente su presencia institucional. Al establecerse de forma duradera en Estados Unidos, Revolut no solo busca captar nuevos segmentos, sino que ambiciona convertirse en un actor bancario global capaz de competir con las instituciones financieras tradicionales en su propio terreno.