La empresa de Michael Saylor, Strategy, ha marcado recientemente su regreso al mercado de los criptoactivos con la adquisición de 4.603 bitcoins adicionales. Esta operación, por un importe total de 369,7 millones de dólares, constituye el primer movimiento de compra significativo de la compañía desde finales de junio. Para financiar esta transacción, realizada a un precio medio de 80.318 dólares por unidad, la firma recurrió a una recaudación de fondos mediante la emisión de acciones ordinarias, obteniendo así más de 600 millones de dólares. Esta decisión estratégica subraya la voluntad de la empresa de continuar con su acumulación agresiva de activos digitales, a pesar de que su valoración roza máximos históricos.
Esta reanudación de las compras se produce tras una secuencia estival especialmente contrastada. Durante los meses de julio y agosto, Strategy había procedido a la venta de 3.328 bitcoins a un precio medio de 64.112 dólares, generando aproximadamente 213 millones de dólares. Este desinversión temporal tenía como objetivo cubrir necesidades de tesorería específicas, como la recompra de acciones preferentes y el pago de dividendos, conforme a su nuevo marco de gestión de capital. No obstante, la diferencia de precio del 25 % entre la venta estival y la recompra actual representa un coste de oportunidad estimado en cerca de 54 millones de dólares. Esta gimnasia financiera ilustra la complejidad de gestionar una tesorería híbrida, sujeta tanto a los imperativos operativos como a la volatilidad del mercado.
Más allá de estos últimos movimientos, el balance global de la empresa sigue siendo colosal. Strategy posee ahora un tesoro de 845.050 bitcoins, lo que representa cerca del 4 % de la oferta total fijada por el protocolo. La inversión total acumulada asciende a 63.730 millones de dólares, estableciendo un precio de coste medio de 75.412 dólares por unidad. Mientras que la posición mostraba aún importantes minusvalías latentes a finales de julio, el reciente rebote de las cotizaciones ha permitido alcanzar una plusvalía latente de aproximadamente 2.500 millones de dólares. Esta resiliencia contable refuerza la posición de la empresa como el principal tenedor institucional de bitcoins a nivel mundial.
Sin embargo, esta estrategia de expansión mediante la dilución del capital plantea interrogantes persistentes entre los analistas financieros. El modelo económico de la empresa se basa en su capacidad para captar fondos destinados a adquirir activos, una mecánica que solo crea valor para los accionistas si el título cotiza con una prima sustancial respecto al valor neto de su tesorería. Paralelamente, existen incertidumbres metodológicas en el horizonte, especialmente ante una posible revisión de los criterios del índice MSCI. Si la sociedad fuera excluida de los índices globales debido a la naturaleza particular de su actividad, esto podría provocar ventas masivas por parte de los fondos indexados, poniendo a prueba la solidez de su modelo de crecimiento a largo plazo.