El tribunal correccional de Draguignan examina actualmente un complejo caso de estafa que involucra a una madre y su hijo, sospechosos de haber despojado a un matrimonio de sexagenarios de la región de Var de 1,5 millones de euros en criptomonedas. El engaño se basaba en una sofisticada puesta en escena en torno a una transacción inmobiliaria ficticia en la cotizada zona de Saint-Tropez. Fingiendo interés en la compra de una propiedad valorada en 12 millones de euros, los acusados lograron atraer a los vendedores a una trampa cuidadosamente orquestada, aprovechándose de la promesa de una venta rápida y lucrativa.

El *modus operandi*, calificado como «rip deal», alcanzó su punto crítico durante un encuentro organizado en un hotel de Milán. Con la excusa de realizar trámites relacionados con la transacción, los delincuentes habrían robado el acceso a las carteras digitales de las víctimas. El uso de tecnologías de captura discreta, como gafas equipadas con cámaras, habría permitido a los sospechosos hacerse instantáneamente con las claves privadas de los sexagenarios. Estos últimos informaron, de hecho, de un estado de confusión inusual durante la reunión, sugiriendo la posibilidad de que su vigilancia hubiera sido alterada.

Tras la denuncia, una minuciosa investigación llevada a cabo por la gendarmería de Gassin-Saint-Tropez a lo largo de un año condujo a la detención de los dos sospechosos el pasado mes de junio en Cavalaire. Aunque ambos niegan formalmente las acusaciones, las autoridades han procedido al embargo preventivo de tres bienes inmuebles por un total aproximado de 3 millones de euros. Estos activos podrían servir para indemnizar a las víctimas si se establece la culpabilidad de los acusados al término del juicio por estafa en banda organizada.

Este caso ilustra los crecientes riesgos asociados a los activos digitales cuando hay transacciones de gran envergadura de por medio, sacando a la luz la vulnerabilidad de los inversores frente a técnicas de ingeniería social perfeccionadas. Más allá del perjuicio económico, el expediente plantea la cuestión de la existencia de una red criminal más amplia detrás de este dúo. Los debates judiciales permitirán determinar si esta operación aislada no es más que la punta del iceberg de un sistema de fraude estructurado, en un contexto en el que los delitos relacionados con las criptomonedas se están convirtiendo en una preocupación prioritaria para las fuerzas del orden en Francia.